La fiesta de la fe auspicia la revitalización del Carisma: haciendo de la vida una misión, evangelizando desde la educación.

El Padre Ángel Pascual, con su habitual cariño y sabiduría, presidió la ceremonia, que contó con la presencia y lecturas propias del tiempo de cuaresma de administrativos, profesores, apoderados y alumnos.

El evangelio nos invitó a reconocer en Jesús al Hijo de Dios. Contar con Él requiere de un encuentro y un proceso continuo que permitan reconocer que junto a El se puede estar mejor, más aún, se puede vivir de una manera
distinta, más plena y significativa. Y decir como Pedro y los apóstoles en el monte, pues delante de ellos se transfiguró: “Entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías." ¡Qué bien se está junto al Señor! La llamada es a afirmar este mismo lema en el lugar que nos encontramos, en especial en nuestro colegio, en donde pasamos tanta vida.
 
Entre las ofrendas se presentaron pulseras conmemorativas del centenario y doce estrellas que representaban a cada uno de los colegios maristas a lo largo de Chile. Fue una fiesta que destacó la presencia del Hermano Francisco de Blas, que este año nos acompaña desde la comunidad marista de Quillota, para dar vida a la misión compartida de evangelizar.

Un momento muy especial resultó el reconocimiento de los 100 años de presencia marista en Chile, representados con cien velitas encendidas, una por cada año de vida marista.

Un momento de unidad, que mes a mes celebramos en comunidad y a la que invitamos a todos a participar.

 

 

Historial de Noticias

 

Volver al Inicio